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La cosecha de soja es una de las labores que ya comenzó en el campo. Para obtener buenos resultados durante esta tarea, el productor debe tener en cuenta una serie de indicaciones antes, durante y después de la operación, de tal forma a mantener e incluso elevar los niveles de producción en posteriores zafras, evitando entre otros, el deterioro del suelo. Es primordial levantar la oleaginosa en el momento justo y prestar atención al porcentaje de humedad de los granos, para evitar pérdidas al momento de la entrega. (Ing. Agr. Luis Enrique Cubilla)*

Foto ABC /Rural

Foto ABC /Rural

En el rubro de la soja empezaron las primeras cosechas, específicamente en aquellas parcelas sembradas en setiembre del 2013. Sin embargo, ni siquiera se llegó al 10 %, por lo que aún queda mucho por trabajar. Se debe tener en cuenta que la recolección se inicia más temprano en el norte que en el sur y que los niveles de lluvia juegan un papel fundamental. En algunas zonas se llegó a 2200 kg/ha, mientras que en otras, las cifras fueron de 4200 kg/ha (variedades precoces). La diferencia tiene que ver precisamente con las variaciones en el régimen de precipitaciones. No obstante, en visitas de campo realizadas del 14 al 24 de enero, se constató una buena perspectiva para la cosecha futura.

CONTROL DE PLAGAS

Un problema común durante este periodo del año es la aparición de chinches que deterioran el grano de la soja y disminuyen su calidad. Esta plaga aparece en el momento de desarrollo de los granos, por lo que se recomienda ejecutar un control cercano y la revisión diaria de las parcelas. En el caso de infestación, se hará la fumigación con productos autorizados y de bajo riesgo (franja verde). La aplicación del producto se realizará cada 8 a 10 días, dependiendo de la infestación, pero no pasará de dos aplicaciones.

DESECACIÓN

La desecación se hace con la finalidad de eliminar los cuerpos extraños que pueda haber dentro de las parcelas, como ser el capi´i pororo y otras malezas. Esta labor se lleva adelante mediante la aplicación de productos químicos. Normalmente se realiza cuando la planta no tiene actividad fisiológica como para crecer más. A esta etapa reproductiva, próxima al punto de cosecha, se la reconoce como R7 o R7.5. Los periodos R8 y R9 se refieren a los tiempos de cosecha. En el punto R7 la soja aún tiene hojas. Para la aplicación del producto desecante, no debe haber pronóstico de precipitaciones muy próximas después del secado. Con lluvias entre 40 y 59 mm se tendrán problemas de lavado, lo que ocasionará un quiebre en el rendimiento de la oleaginosa. El producto utilizado para la desecación se aplica en dosis de 1,8 a 2 litros cada 100 a 200 litros de agua, por hectárea. Con la desecación, la ganancia de tiempo es de una semana para anticipar y cosechar de forma pareja. Después de la soja, se procederá a sembrar maíz, como cultivo alternativo.

HUMEDAD

Para la cosecha el cultivo debe estar uniformemente seco. La humedad requerida en los granos, varía entre 16 y 17 %. El productor generalmente sabe cuál es el momento más oportuno, aunque es posible también calcular la humedad con un humedímetro portátil. No se debe superar este valor al momento de la cosecha, de tal forma a no perder granos cuando pase la máquina. Si el productor cosecha parcelas con un secado desuniforme, tendrá descuentos por exceso de humedad en los granos.

COSECHA

Para evitar pérdidas durante la operación de cosecha, se debe tener una máquina cosechadora bien regulada con la velocidad adecuada. Este control es estrictamente mecánico y está bajo la responsabilidad del productor u operario.

ROTACIÓN DE CULTIVOS

La recomendación técnica para cualquier parcela, es aplicar la rotación de cultivos y las buenas prácticas agrícolas. De esta manera, el productor podrá lograr la sustentabilidad de las unidades de producción. Bajo ningún sentido se debe sembrar soja sobre soja (monocultivo) porque puede existir infestación del campo, con la aparición de enfermedades como la roya, por ejemplo. La misma se presenta al culminar el periodo de calor, con el ingreso de jornadas con temperaturas más bajas. Una mayor infestación expone al productor a incrementar los gastos, debido al aumento de la cantidad de fungicidas que deberá aplicar, sumado al daño del suelo. La rotación que se recomienda es con maíz, muy a pesar de los precios que se presentan en el mercado.

(*) Asesor agrícola – Capeco

 

Por ABC Rural

Fuente: ABC Rural