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2015-02-21-soja-chaco

Las semillas de soja no transgénica tolerantes al calor y estrés hídrico, proporcionadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y de la Universidad de Misuri, ya fueron sembradas en la parcela experimental de la cooperativa Chortitzer, en el corazón del Chaco Central, según informes de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).

María Luisa Ramírez, técnica de la Asesoría Agrícola de la Capeco, y Jenny Dueck, técnica de la cooperativa Chortitzer, ejecutaron el trabajo de campo.

Según los técnicos, el paquete de materiales genéticos incluye 16 variedades de semillas, para los ensayos de rendimiento.

En los ensayos de observación se introducirán además cuatro variedades comerciales utilizadas en el Chaco actualmente, totalizando así un estudio con 20 materiales. En contrapartida, en el ensayo de observación se estudiará el comportamiento de 302 variedades provenientes del USDA, más de 38 utilizadas en la región, contabilizándose 340 materiales a observar. Según el informe, la tarea de siembra se postergó por varias semanas a causa de la falta de condiciones de humedad en el suelo; no obstante, el cultivo aún se encuentra dentro de la ventana de siembra recomendada para esa región del país.

A partir de la conclusión de la siembra en terreno de Chortitzer, se procederá a la instalación de las parcelas de ensayos en áreas de la cooperativa Fernheim, otro aliado fundamental en este objetivo de promover materiales tolerantes a altas temperaturas y estrés hídrico, que facilitarían el cultivo de la soja y otros granos en terreno chaqueño.

Expectativas. En el Chaco Central la meta es desarrollar una producción granelera eficiente para generar proteína vegetal suficiente de modo a utilizarla en la producción de leche y carne bovina, rubros de alta preponderancia en la Región Occidental y de alto impacto en las mesas de las consumidores.

Este trabajo de investigación se realiza dentro de la alianza entre Capeco y el USDA, que dispuso de su banco de germoplasma para alimentar el proyecto, así como técnicos que harán seguimiento. Vale destacar que en la zona del Chaco existen algunos trabajos de siembra y cosecha de soja, pero en una cantidad inferior y de forma aislada.

Con estos estudios lo que se quiere es volcar el mito de la resistencia de las áridas tierras del Chaco para cultivos en gran escala, como es la soja en Paraguay.

La licencias de aprobación de ingreso de las variedades de soja ya fueron aprobadas el año pasado por el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave).

 

 

 

Fuente: ultima hora