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La estrella de la econo­mía de Paraguay es sin duda la soja, el principal producto de exportación. Pero mientras que el país dedica unas 3 millones de hectáreas de su tierra a cultivar esta oleaginosa, 8 millones de hectáreas se usan para otra actividad agropecuaria: la ganade­ría.

La producción de carne se ha convertido en un nego­cio muy redituable para el país, que en la última dé­cada aumentó en más de un 1.500% sus ingresos por esta industria. Paraguay exportó más carne que Argentina, convirtiéndose en el tercer mayor expor­tador de Sudamérica, de­trás de Brasil y Uruguay. Las exportaciones al cierre del semestre totalizaron más de US$ 692 millones.

Si bien este fenómeno se debió principalmente a la caída de las exportacio­nes argentinas por causas locales (restricciones gu­bernamentales y precios elevados), el crecimiento de Paraguay reflejó el auge que ha vivido la industria cárnica en ese país, esta información publicaba la BBC mundo tiempo atrás, destacando el desarrollo de la ganadería en Para­guay.

Hoy, Paraguay se ubica como sexto mayor expor­tador de la proteína roja a nivel mundial y llegando a lugares impensados en el mundo. Como ejemplo, los principales destinos son: Aruba, Kosovo, Senegal, Congo y más.

La ganadería tiene una importancia clave para la región y es una fuente de alimentos básicos para la seguridad alimentaria de su población.

En el rubro ganadero se destaca el buen momento que atraviesa el Paraguay, con un gran potencial de crecimiento, óptimas con­diciones y estatus sanita­rio e importantes incenti­vos a la inversión.

El Chaco paraguayo es el lugar donde reside en su ma­yoría la ganadería nacional.

La industria cárnica po­see gran peso en la ac­tividad económica del Paraguay. La producción de carne constituye el subsector más importante dentro del PIB industrial.

El crecimiento del Pa­raguay como exportador de carne bovina es una de las características más notables de este proceso. Paraguay ha basado su exportación en la mejora sustancial de la genética animal y un sostenido es­fuerzo para la entrada en nuevos mercados.

CONSUMO EN EL PAÍS

El consumo per cápita de carne de vacuno para 2017 se pronostica en 28 kilos. Se prevé que el consumo de aves de corral continúe, el mismo se duplicó en los últimos diez años a 16 kilos.

El consumo de cerdo es bajo, con 5 kilos por habitante. Sin embargo, los contactos de la industria indican que el producto es bien aceptado y que podría triplicarse en los próximos años.

La carne diferenciada en este momento está teniendo más aceptación en el mercado in­terno, el paladar de la gente está cada vez más exigente y, por ende, el productor y el fri­gorífico tienen que adecuarse a esa exigencia que está tenien­do el consumidor final.

De unos años para acá, los frigoríficos y los productores empezaron a diferenciar sus marcas y así surgieron en las góndolas las carnes envasa­das por raza de animal y por frigorífico.

Las estrategias de marke­ting están a la orden del día, al igual que los convenios comerciales con los puntos de ventas, toda para instalar la marca de carne en la mente del consumidor.

La carne buena no solamen­te se está exportando, sino que también se está quedan­do en el mercado interno, por eso es que de repente los productores y frigoríficos se deben adecuar.

Vale mencionar que el ma­nejo del producto está regido por normas sanitarias de Se­nacsa, como el transporte en frío para la industria gas­tronómica y grandes cade­nas de supermercados

Fuente: 5días.
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