FAENA

Pese a que se produjo una retracción del hato bovino en el último año, el Dr. Luis Enrique Villasanti, presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), sostiene que esta situación no tendrá influencia en la producción de carne y que el nivel de operatividad de las industrias frigoríficas cerrará con cifras positivas este año.

El titular del gremio proyectó que las faenas estarán en el orden de las 1.970.000 cabezas, cifra que representa un crecimiento del 4,2% con relación al 2015, año en que los frigoríficos sacrificaron 1.889.137 cabezas de bovinos.

RECUPERACIÓN

El ritmo de faenas empezó el 2016 un poco más lento que el año pasado y en el primer trimestre las cifras presentaron registros negativos. No obstante, desde el cuarto mes se observó un importante dinamismo en la actividad industrial, según el informe de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC).

La faena de bovinos en frigoríficos registró en el mes de abril su pico más elevado del año y totalizó 190.668 cabezas. Miembros de la CPC explicaron que esta recuperación obedece a las mejores condiciones climáticas, que permitieron faenar todo aquello que fue imposibilitado por las lluvias en los meses anteriores.

Entre enero y abril de este año las industrias frigoríficas registraron un volumen de faenas de 646.183 cabezas, experimentando un crecimiento del 6,7% con relación al nivel del mismo período del año pasado que fue de 605.371 cabezas, de acuerdo al informe de la CPC y del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).

HATO BOVINO

Según el reporte del Senacsa, en el primer período de vacunación contra la fiebre aftosa se abarcó a una totalidad 13.850.000 cabezas de bovinos lo que representa una caída del 2,5% con relación a la primera vacunación del 2015. En el primer período del año pasado la inmunización llegó a 14.200.000 cabezas de bovinos; unas 350.000 cabezas más que este año.

El servicio veterinario oficial informó que esta merma obedece a dos causales fundamentales. Por un lado, el tema climático afectó a un momento muy crítico de la producción y el nacimiento de los terneros, y por otra parte el aumento del volumen de faenas.

Fuente: La Nación