2015-03-15-carne

Cerca de 7.439.589 cabezas de ganado están en riesgo (52% del hato nacional) en los departamentos más afectados por las inundaciones, tales como San Pedro, Concepción, Ñeembucú, Presidente Hayes y Alto Paraguay, informó ayer el ministro Jorge Gattini. El mismo señaló que, en consecuencia, podría haber una eventual suba en el precio de la carne

Unos 66.040 ganaderos están en las zonas más afectadas por las inundaciones y los mismos representan una producción de más de 611.000 novillos en riesgo, según los datos del MAG.

Dicha cantidad de novillos es equivalente al 47% de lo que se produce a nivel país, que proyectados con los valores actuales representan US$ 336.232.600 (el precio de entrega al frigorífico es de US$ 2,5 el kilo, por 220 kg, que es el promedio de un novillo al gancho).

Añadió que en total en los departamentos más afectados por las inundaciones se estima la existencia de unos 1.386.000 terneros que están en riesgo, es decir, el 54,3% de la ternerada nacional. Dicho porcentaje representa unos USS 415.819.200, a un precio estimado de US$ 300 por ternero.

El ministro explicó que el riesgo se contempla debido a posibles mortandades por nacimientos en el agua y disminución en la tasa de procreo; igualmente, merma en la ganancia de peso y también retardo en la entrega de los animales por problemas de logística para la comercialización.

Bajo precio y crecida

Por otra parte, el vicepresidente segundo de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Dr. Carlos Pereira, opinó que, más que las inundaciones, el mayor impacto actual para la producción ganadera está en los bajos precios del ganado y de la carne en el mercado internacional.

“La retracción actual no es por la creciente sino por los precios deprimidos, las inversiones disminuyeron”, expresó. Añadió que las pariciones ya se dieron, ya terminaron; en enero, febrero y marzo lo haría un sector minoritario del hato.

“Antes que daño de la creciente a la producción ganadera, el agua trae beneficios, cuando hay humedad y mosquito la producción ganadera es buena”, indicó.

“A mí me preocupan más las familias y las poblaciones que están en riesgo por la crecida”, dijo. Explicó que la producción de terneros se hace en áreas bajas, es la parte afectada, pero el engorde se hace en lugares altos. Destacó que lo que sí afecta es la falta de camino para sacar los animales a la venta, pero eso solo puede retrasar la entrega.

Fuente: ABC