2015-07-24-forestal

El Gobierno Nacional inauguró ayer el Laboratorio y Centro de Información Ambiental (LAB-CIAM) dentro del predio de la Secretaría del Ambiente (Seam).

El local fue construido con una donación no reembolsable de 6 millones de dólares por parte del Gobierno de Japón. El acto de inauguración contó con la presencia del presidente de la República, Horacio Cartes.

El ministro de la Seam, Rolando de Barros Barreto, indicó que el laboratorio se constituye en una herramienta de suma importancia y está totalmente equipado para estudios relacionados a suelo, agua y Sistema de Información Geográfica (SIG).

“Se realizará monitoreo, controles y fiscalizaciones a través del sistema de información geográfica que serán de gran utilidad para enfrentar el cambio climático, un fenómeno que tiene estrecha relación con las actividades humanas y las crecientes emisiones de gases de efecto invernadero”, aseguró.

Barros Barreto insistió en que el cambio climático puede tener repercusiones en la producción nacional, con los subsecuentes impactos en el ingreso de divisas y el empleo. “Esto redundaría directamente en el aumento de la pobreza del país, ya que nuestras principales actividades económicas se fundamentan en los sectores agrícola, pecuario, que son muy sensibles a estos fenómenos”, acotó.

Subrayó además sobre la importancia del manejo adecuado de los recursos naturales para que las generaciones futuras sigan disfrutando de los servicios del patrimonio natural.
“Nuestras gestiones desde la Secretaría contempla el concepto armónico e integral del desarrollo sostenible”, ratificó el titular de la Seam, al momento de mencionar que los estándares y eficiencia para la producción de alimentos a nivel internacional han cambiado, apuntando a la sostenibilidad ambiental a través de la implementación de nuevas tecnologías y buenas prácticas amigables con el medio ambiente.

Por otro lado, hizo mención al trabajo en conjunto con Obras Públicas a través del viceministro de Minas y Energías para una mayor inversión en el sector forestal.

Fuente: La Nación