2015-03-02-soja

La campaña 2014/15 a nivel mundial se caracterizó por niveles de producción récord en los principales rubros agrícolas. Este aumento de la oferta tiene como resultado una tendencia a la baja en los precios que se estima seguirá en los próximos años, dado que no se ven al menos por ahora, señales de que se reduzca la oferta.

En lo referente a la soja, fue el tercer año consecutivo de aumento en la producción y en los inventarios finales a nivel mundial. En el corto plazo no se esperan aumentos en los precios debido a la importante oferta sudamericana. A esto se suma la presencia del fenómeno meteorológico conocido como “El Niño”, que implicaría buenos niveles de precipitaciones en las zonas de mayor producción mundial, con lo cual se puede esperar que la oferta continúe siendo abundante en la próxima campaña, mejorando aún más la relación stock/consumo.

En su último informe, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) estima un incremento de 300 mil hectáreas en el área de siembra de EE.UU. para la campaña 2015/16 aunque con una producción 3% menor a la del 2014/15. Sin embargo, sus stocks finales serían 43% superiores, lo que continuaría ejerciendo presión a la baja sobre los precios.

En cuanto a Paraguay, las exportaciones, de soja y subproductos (granos, harina, aceite) en el periodo de enero a mayo alcanzaron las 4,7 millones de toneladas por un valor de US$ 1.763 millones, 6 y 29% menos que un año atrás respectivamente.

Analizando por productos vemos que se han exportado 3,4 millones de toneladas de granos de soja por un valor de US$ 1.191 millones. Las cantidades exportadas son 11% menores a las de un año atrás, lo que sumado a la caída de 26% en los precios resulta en una fuerte disminución en el ingreso de dólares (-35%). En cuanto a los subproductos de la soja, al cierre de mayo las exportaciones de aceite y harina alcanzaron las 279 y 1.036 mil toneladas respectivamente, superando en 21 y 8% a las del mismo periodo de 2014. Ambos productos muestran también una importante caída de precios.

Por otra parte, se está volviendo a discutir la fijación de un impuesto a la exportación de granos y en derivados. Existen actualmente dos propuestas presentadas:

  • Una de las mismas, propone crear un impuesto cuya tasa sería del 15% y gravaría la exportación de granos de soja, maíz y trigo en estado natural.
  • El otro proyecto propone elevar de 10 a 15% la tasa del Impuesto a la Renta de Actividades Comerciales, Industriales y de Servicios (IRACIS) para el caso de las personas físicas o jurídicas que exporten soja en grano, aceite de soja y harina de soja.

Estas propuestas tienen como objetivo aumentar la contribución del sector al fisco, mediante impuestos y tasas específicas. Sin embargo, presentarían varios inconvenientes si se implementaran. Uno de los más importantes es que probablemente el exportador terminará trasladando la mayor carga impositiva al productor a través de una reducción en los precios pagados por tonelada. De ser así, el productor terminaría recibiendo un menor precio independientemente de cómo le esté yendo en dicha zafra. Esto en el contexto actual de caída de precios internacionales de los commodities podría desincentivar el cultivo de ciertos rubros, lo que sumado a los factores climáticos y las dificultades de acceso a los mercados internacionales, sumarían más incertidumbre y riesgo a la agricultura.

Fuente: Valeria Gutiérrez – INVESTOR