Pese a que la soja se cultiva preferentemente en la región oriental, desde hace unos años ya se iniciaron las primeras experiencias para adaptarla al Chaco. De esta manera, será posible ofrecer a los productores una alternativa más para la rotación de sus cultivos y la renovación de pasturas. Asimismo, posibilitará también contar con una opción nutricional para el ganado bovino. (Ing. Agr. Janhy Duek e Ing. Agr. Fabio Portz)*

/ ABC Rural

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En el Chaco, uno de los principales centros de investigación es el Campo Experimental de Isla Po’i, donde los técnicos investigan variedades para adaptarlas al territorio, de tal manera a que soporten las condiciones de sequía y elevadas temperaturas. En este lugar no se excluye ninguna línea, atendiendo a que cualquiera puede llegar a ser útil para la agricultura. Hay que tener en cuenta que el suelo del Campo Experimental es arenoso; no apto para el cultivo de la oleaginosa. No obstante, se cuenta con una parcela en donde la productividad fue muy diferente; es decir, mayor. Según la experiencia, hubo años en los que los rindes no alcanzaron los 1000 kg/ha, pero en cuatro años se llegó a promedios de 2000 y 3000 kg/ha. Hay que destacar que en miniparcelas, los rendimientos son más altos que en aquellas superficies más grandes. De todos modos, los resultados obtenidos son muy alentadores para el Chaco.

COMPLEMENTO ALA GANADERÍA

La soja puede constituirse en una opción para el pecuarista chaqueño en cuanto a rotación de sus pasturas. Así logrará renovar su suelo y proveerá alimento al ganado. Introducir soja no implicará reducir el hato ganadero, sino que permitirá el complemento de la agricultura con la ganadería. Asimismo, es posible una producción sustentable mediante la rotación de una gramínea con la soja. La gramínea puede ser maíz o sorgo, cuyo rastrojo es muy bueno como cobertura y luego se cultivará gatton panic. Lo que el productor debe considerar es la época de cultivo de la oleaginosa que varía con relación a la región oriental. Se recomienda que la siembra se haga en enero y febrero para evitar pérdidas por el calor excesivo durante el desarrollo de la planta.

Se estima que en Boquerón existen unas7000 hade cultivo de soja, pero que corresponden a iniciativas privadas. No obstante, de seguir las investigaciones, en dos o tres años se podría contar con variedades de soja aprovechables en más partes del territorio chaqueño.

EXPERIENCIAS

Mediante una jornada de campo con productores del Chaco y colonos menonitas, se mostraron los resultados de dos años de trabajo conjunto entre técnicos de las cooperativas de producción y empresas privadas. En este sentido, debido a que la región occidental es eminentemente pecuaria no se buscó competir con la soja, sino aportar a la producción ganadera la posibilidad de generar la propia materia prima para la suplementación de los animales. Ello representa algo histórico para el Paraguay, ya que repercute en el aumento de la productividad del Chaco, con una mayor competitividad frente a los demás países.

RESULTADOS

Hasta la fecha se cuenta con dos variedades plenamente adaptadas al Chaco, las cuales han obtenido buenos rendimientos. Otra ventaja se refiere al menor uso de fertilizantes, traducido en menores costos de producción. Del mismo modo, a pesar de que el productor alcance los 1000 kg/ha, ya logra ganancias, y, año tras año, logrará mejores rindes. Finalmente, la recomendación es consultar con los profesionales técnicos para recibir el asesoramiento adecuado en el campo, a fin de evitar todo tipo de inconvenientes.

(*) Especialistas en producción de cultivos extensivos

 

Por ABC Rural