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Durante la jornada de campo realizada en el establecimiento Maringá, Nelore Róga, Dirceu Cornacioni, de la empresa asesora Técnica Rural, expuso sobre algunas herramientas a ser tenidas en cuenta a la hora de establecer un sistema combinado de producción, con el fin de obtener mayor rentabilidad.

Comentó que la empresa Técnica Rural fue fundada en 1991 y actualmente está desarrollando un trabajo de integración de agricultura con pecuaria en el establecimiento Maringá.

Así también, explicó que antes del trabajo tienen en cuenta la carga genética que dispone el establecimiento y los rendimientos de carne por hectárea.

Dijo, igualmente, que la pecuaria es un suceso para las personas que trabajan en este rubro, porque la actividad va aumentando su sostenibilidad y sustentabilidad mediante este trabajo combinado.

El objetivo es preservar los recursos que se disponen en el establecimiento. Agregó que llegará el momento en el que un establecimiento ganadero necesariamente dependerá de los energéticos; entonces, se debe pensar en el proceso de integración agrícola-ganadera.

El tamaño de la superficie destinada a la integración fue creciendo en este establecimiento hasta llegar a unas 600 hectáreas en la actualidad, aportando valores adicionales al proceso productivo, indicó Cornacioni.

Un determinado lote de animales van consiguiendo la misma ganancia de carne a una edad avanzada; sin embargo, el objetivo es que cuando llegue a esa edad, logre un mayor peso carcasa o consiga una ganancia adicional para la terminación anticipada.

El técnico comentó que el productor debe tomar la decisión de llevar adelante esta actividad, ya que tarde o temprano llegará el momento en el que se planteará si desarrolla o no este sistema integrado de producción.

Lo ideal es hacer una reforma directa en el establecimiento con una superficie para la producción de granos y otra para el pastoreo de los animales.

Cada uno comenzará el trabajo dependiendo de la estructura que posee. El pecuarista necesita hacer una reforma y adquirir la cultura de la agricultura, para elevar los márgenes de ganancia.

El negocio del ganadero es la producción de carne; por lo tanto, tiene que fortalecer la producción de la proteína roja, razón por la cual debe apuntar a una producción de pasturas de mayor calidad, para lograr resultados más auspiciosos.

Comentó, asimismo, que es importante saber cómo se pagará esa reforma que se necesita en el establecimiento ganadero. Respondió que la ganadería sola no podrá pagar esos cambios, pese a que se dispondrá de una actividad más competitiva con la producción de animales con menor o mayor espesor de grasa, de acuerdo al mercado que demanda el producto.

Agregó que solamente la agricultura tampoco será capaz de absorber esos costos; por lo tanto, ambos sectores asociados podrán cubrir ese costo de inversión que necesita realizar el productor para afrontar el nuevo escenario.

En una experiencia que se está realizando en Dorados (Brasil), que es una zona agrícola, se están desarrollando aparcerías para fortalecer la pecuaria y actualmente, ambos sectores están consiguiendo aumentar los márgenes de ganancia. En el caso de la agricultura, ésta se ve favorecida por el nivel de materia orgánica que deja la ganadería, mientras que la pecuaria se beneficia del nivel de materia seca que se genera por cada hectárea en producción.

Cornacioni dijo que mediante este trabajo se ha mejorado rotundamente en la nutrición de los animales. Mencionó que la rotación de cultivos de soja con Brachiaria o Panicum logró muchos beneficios, consiguiendo una cobertura del suelo que genera mayor volumen de materia seca para los animales.

A su vez, la soja es un material que captura nitrógeno del suelo. Mediante este trabajo, ayuda a fortalecer los trabajos en la cadena de rotación, logrando que la oleaginosa sea hoy uno de los principales responsables de los mejores resultados en la ganadería.

En el establecimiento de Alexandre do Carmo, prácticamente, se hizo la reforma de campo para buscar una mayor rentabilidad en la unidad productiva. Esa inversión estuvo en el orden de USD 665 por hectárea, siendo aplicados los micros y macronutrientes que necesitaban las parcelas donde se iban a iniciar los trabajos de agricultura.

Dentro del proceso productivo, estas aplicaciones pueden representar al final del ciclo un margen superior para el productor.

La fertilización es un factor muy importante dentro del trabajo, porque podrá sumar volúmenes adicionales de materia de nutrición para los animales.

Este camino que se está gestando hace que cada vez más se incorporen áreas con manejo agrícola-ganadero, porque los resultados a futuro son muy buenos y ayudan a que la actividad aumente su rentabilidad y se convierta en sustentable y sostenible.

Dentro del proceso de la agricultura existen factores como atrasos en la implantación, lluvias, o no se consiguieron hacer las actividades a tiempo o la implementación tiene problemas o la temperatura está fuera de rango. Cuando existen estos problemas es bueno que se siga manteniendo la pastura en esos lugares como cobertura para poder utilizar momentáneamente esos espacios para el pastoreo.

 

Fuente: Todo Campo | Editorial El País