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El galpón de maternidad en la producción porcina es un lugar que aloja a categorías de animales que requieren cuidados especiales, por lo que será necesario atender algunas consideraciones técnicas para su construcción. Es imprescindible proteger a las madres como a los lechones y, por ende, urge planificar correctamente la orientación del galpón, la altura del techo, el diseño de la jaula de parición, sin olvidar la temperatura ambiente y la higiene del entorno en el que se manejarán.

(Dr. Javier Chikayuki Kanasawa)*

 / ABC Rural
El galpón de maternidad, viendo desde su estructura externa, debe tener una orientación de este a oeste. El motivo de dicha orientación es para evitar el excesivo ingreso de los rayos solares, sobre todo en los días de intenso calor, que se producen en los meses de noviembre, diciembre y, sobre todo, en enero y febrero. Con la orientación que se menciona, se propicia que la trayectoria del sol sea siempre siguiendo el eje longitudinal del galpón y, de esa manera, se evita la proyección de los rayos solares dentro de la estructura, que incide mucho en la termorregulación de la cerda, sobre todo en el consumo de alimentos, lo que se traduce en la productividad, con menos producción de leche y menos peso de los lechones al destete.

ALTURA DEL TECHO

Este aspecto es de suma importancia, sobre todo de acuerdo al material que se va a utilizar para su construcción. El mejor aislante es la teja; sin embargo, su costo es muy elevado, por lo que generalmente se utiliza chapa de zinc para el techo. En el caso de construir con este material, la altura de la parte media debe tener por lo menos 4 ½ a 5 m. De no ser así, será necesario utilizar materiales aislantes, para que la irradiación provocada por los rayos solares no afecte a los animales alojados en las jaulas de parición.

JAULA DE PARICIÓN
El galpón de maternidad está dividido en salas de parto, que deben tener un diseño denominado jaulas antiaplastamiento, que poseen barrotes de hierro dispuestos de manera que eviten que las cerdas aplasten a los lechones cuando deseen acostarse. Esto es importante en los primeros días después del nacimiento, debido a que la mortandad de lechones por aplastamiento es mayor en la primera semana de vida del animal.
Asimismo, la jaula de parición debe encontrarse suspendida, para facilitar la limpieza húmeda del galpón, con lo que los animales podrán evacuar como mínimo dos veces al día y se mantendrá un ambiente saludable.

TEMPERATURA AMBIENTE
Es importante tener un flujo con mínima velocidad de aire en los galpones de parición, debido a que los lechones recién nacidos vienen del vientre de la madre con una temperatura corporal entre 37 ºC a 38 ºC. En un día que amanece con 20 ºC, el lechón estaría enfrentando una diferencia de temperatura de 18 ºC; a esto se le suma el pelo y la cobertura de grasa con la que viene provisto el animal. Sin embargo, al momento del nacimiento, tiene todo el cuerpo mojado, con lo que el flujo de viento afectaría a las crías.
Es importante proveer el calor necesario a los lechones, mediante la construcción de cubículos de madera, con una abertura en la parte superior para introducir un foco incandescente, en los días de baja temperatura. Se pueden utilizar focos de 100 watts o aumentar a 200 watts en periodos de frío extremo para dar calor. La temperatura confort de los lechones, durante la primera semana de nacimiento, ronda los 37 ºC. Es necesario también considerar la temperatura ideal de la madre, debido a que si supera los 30 ºC (en las cerdas) se entra a temperaturas críticas y puede afectar el consumo de balanceados, que incide directamente en la producción de leche, alimento de los recién nacidos.

AISLAMIENTO
En relación con el aislamiento del galpón donde permanecen los cerdos, es fundamental alejar a las aves, debido a que existen microorganismos que pueden afectar al ganado porcino. En ese sentido, es importante mantener aislados a los cerdos y evitar el ingreso de otras especies, especialmente al lugar donde se realizan los partos.

LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN DE JAULAS
Una vez que los lechones cumplen 30 días, se procede al destete. Se retira a la madre de la jaula y los lechones permanecen una semana más, para no generar estrés por el cambio de entorno en las crías. Cumplida la semana, se traslada a los lechones al galpón de recría. En esta etapa es imprescindible la limpieza y desinfección de la jaula de parición, seguido de un vacío sanitario. El procedimiento se efectúa desarmando las estructuras de plástico de las jaulas, para luego lavarlas y desinfectarlas. Esta actividad es obligatoria. No deben quedar ni acumularse residuos de materia fecal en las estructuras, para que, en el siguiente ciclo, los lechones no ingresen a un ambiente contaminado. El vacío sanitario consiste en dejar como mínimo una semana las jaulas de parto (limpias y desinfectadas), para que después ingrese otro lote de animales.

(*) Especialista en producción porcina

 

 

Autor abc Rural

Fuente abc Rural