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José Bonica, presidente de la Asociación Rural del Uruguay
La baja carga tributaria y los buenos precios internacionales de los que goza la producción paraguaya son los principales motivos por los que cada vez más productores uruguayos se instalan en tierras guaraníes. Así lo consideró el presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), José Bonica, quien este miércoles dijo a El Observador que no asocia este fenómeno con la intención del gobierno uruguayo de gravar las grandes extensiones de tierras. «Si bien es una tendencia que se viene fortaleciendo, (la compra de tierras en Paraguay) no obedece al anuncio del Poder Ejecutivo sobre un nuevo impuesto a la tierra, pues esto es algo que se viene dando desde antes», sostuvo Bonica.
Sin embargo, el director de Consurpar -una empresa uruguaya con sede en Paraguay- dijo al diario El Observador que la tendencia de inversiones se aceleró «coincidiendo» con los anuncios del presidente de la República, José Mujica, de gravar a las tierras de más de 2.000 hectáreas.Bonica indicó que «en Paraguay hay muy buen acceso a los mercados tanto ganaderos como agrícolas y excelentes precios para colocar lo que en Paraguay se produce». Estos dos factores son los que ayudan a la decisión de los productores uruguayos.Los precios en ganadería están por arriba de los que tiene Uruguay y para los productos agrícolas son los mismos. Pero a estas buenas condiciones se debe sumar la innovación tecnológica que está desarrollando Paraguay, que «permite una excelente producción forrajera» y eso redunda en mayor volumen ganadero.»La ganadería es tropical y, por lo tanto, se crían razas cebuinas, en las que se está avanzando mucho en cuanto a calidad», agregó Bonica.Consultado acerca de las razones por las que los argentinos siguen comprando campos uruguayos, pese a las ventajas y la disponibilidad de tierras que hay en el chaco guaraní, Bonica indicó que Paraguay posee un «Estado chico que, así como ofrece ventajas, tiene limitaciones. Por un lado la presión tributaria es menor pero, por otro, un marco regulatorio no tan bueno como el uruguayo marca diferencias para los distintos inversores».Justamente, el estable marco regulatorio que tiene Uruguay para recibir capitales extranjeros ha elevado el valor de las tierras.Acerca del efecto que puede tener en Uruguay la creciente compra de campos en el exterior, Bonica dijo que lo considera «neutro» y que la realidad es que «brinda posibilidades para productores uruguayos», además de que «siempre es bueno para las economías tener reservas fuera del país por si llegan tiempos complicados».
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© EL OBSERVADOR